Las enigmáticas tierras de Egipto rebozan de historia y tesoros, los cuales han sido preservafos en gran parte gracias a la labor de muchos de los emblemáticos museos del país.
Si visitas Egipto no puedes dejar de conocer de conocer los importantísimos museos que posee, estas instituciones son una suerte de pasaje a través del tiempo los que te permiten descubrir y comprender la historia de los antiguos, como la más profunda esencia de esta cultura.

El Museo Egipcio de El Cairo o Museo de Antigüedades Egipcias, conocido comúnmente como Museo Egipcio , se encuentra en El Cairo (Egipto), y custodia la mayor colección de objetos de la época del Antiguo Egipto; posee más de 120.000 objetos clasificados de diferentes épocas de la historia egipcia: Tinita, Imperio Antiguo, Imperio Medio, Imperio Nuevo, Tercer Período Intermedio, Tardío, Helenístico y Romano, sobresaliendo de otros museos no solo por la cantidad, sino también por la importancia de muchos de ellos. Más de 2 millones y medio de personas visitan el museo anualmente.
Se encuentra en el centro de El Cairo, en la plaza Tahrir. Fue diseñado en 1900 por el arquitecto francés Marcel Dourgnon en estilo neoclásico, inaugurándose en 1902. Lo administra el Consejo Superior de Antigüedades (Supreme Council of Antiquities, SCA), cuyo secretario es Zahi Hawass. Desde 2004 la directora del museo es Wafaa El Saddik, doctorada en arqueología en Viena.
En 1835 fue creado el Servicio de Antigüedades de Egipto para proteger los tesoros y monumentos del país de la codicia y expoliación local y extranjera. Esto condujo a que, por primera vez, el gobierno egipcio reuniera una colección de Arte Egipcio, que se guardó al principio en un pequeño edificio del parque Esbekiah de El Cairo, y más tarde fue trasladado a la Ciudadela de Saladino. Pero el gobernador de Egipto, Abbas Pachá, regaló esta colección al emperador austríaco Maximiliano, en su visita de 1855 a Egipto. En 1858 Auguste Mariette (entonces director del Servicio de Antigüedades) abrió un nuevo museo en el barrio de Bulaq, a orillas del Nilo, pero quedó inutilizado durante una gran inundación; el gobierno decidió construir un gran museo, y hasta entonces la colección se guardó en el palacio de Ismail Pachá, en Guiza.
Desde 1922 el museo experimentó un espectacular crecimiento al ser incrementados sus fondos con el gran tesoro de Tutankamón, de más de tres mil quinientas piezas, descubierto por los ingleses Howard Carter y Lord Carnarvon en la tumba del faraón, en el valle de los Reyes, frente a la antigua Tebas, actual Luxor.
En la planta baja se encuentra una amplia colección de papiros y monedas utilizadas en el mundo antiguo. Los numerosos papiros son generalmente pequeños fragmentos, debido a su deterioro en los últimos dos milenios. Están escritos en varios idiomas, griego, latín, árabe, egipcio antiguo y en escritura de jeroglíficos. Las monedas son de oro, plata y bronce, y las hay no solo de Egipto, también griegas, romanas, e islámicas, lo que ha ayudado a los historiadores en la investigación del comercio antiguo egipcio.
También en la planta baja hay objetos de los Imperios Antiguo, Medio y Nuevo, e incluyen estatuas, pinturas, y sarcófagos. Entre ellos hay objetos encontrados en las tumbas de varios faraones, así como otros muchos encontrados en el Valle de los Reyes.
En el piso superior se encuentra el tesoro de Tutankamón y la exposición continúa siguiendo un orden cronológico con objetos de las últimas dinastías, entre ellos los de las dinastías XXI y XXII de Tanis, incluida la máscara de oro del faraón Psusennes I. La colección acaba con la muestra de varias piezas del periodo romano, como un mosaico con la cabeza de Medusa.
Todavía hay un gran número de objetos en el almacén, situado en los sótanos del museo que no se han documentado, incluidos los procedentes de alrededor de 600 tumbas, cuyo inventario tendrá una duración de años.
En el museo se exhiben objetos de todos los periodos del antiguo Egipto:
- Época predinástica y protodinástica:
- Las vasijas de piedra y objetos funerarios.
- Imperio Antiguo:
- La estatuaria, pinturas, relieves y objetos mobiliarios.
- Imperio Nuevo:
- El gran tesoro de Tutanjamón (Tutankamón).
- Estatuas, relieves y objetos del periodo de Amarna y sarcófago de Ajenatón.
- Equipamiento funerario, joyas, maquetas y otros objetos.
- Estatuas de reyes y personajes.
- Periodo Tardío:
- Estatuas, relieves y objetos funerarios
- Época greco-romana:
- Estatuas y objetos funerarios.
En los jardines del museo se exhiben esculturas de varias épocas.
Algunas piezas del museo

Trono de Tutankamon, encontrado en su tumba, hecho de madera, oro, plata y vidrio. Pertenece a la XVIII dinastía.

Maniquí de Tutankamon Hecho de madera policromada con el rostro del rey, cortado en caderas y hombros, para exhibir vestidos. Fue hallado en su tumba, y pertenece a la XVII dinastía

Máscara funeraria de Tutankamon, hecha de oro con incrustaciones de piedras preciosas y joyas. Representa el rostro idealizado del faraón de la XVIII dinastía

Ataúd más interior del sarcófago de Tutankamón, con su rostro idealizado.

Piramidión de Amenemhat III, de granito, que coronaba la Pirámide Negra de ese faraón, construida durante la XII dinastía.

Esfinge de Hetepheres II, de la IV dinastía, hallada en Abu Roash. Fue esculpida en caliza.
El Alcalde del Pueblo, escultura de madera e incrustaciones hallada en la mastaba de Kaaper en Saqqara. Representa a este noble de la V dinastía

Estatua de cobre del Faraón Pepy I, de la VI dinastía, considerada la escultura metálica más antigua de la historia. Fue hallada en Hieracómpolis

Estatua sedente de Kefrén, hallada en el Templo del Valle de la Necrópolis de Guiza por Auguste Mariette. Fue esculpida en diorita durante la IV dinastía

Sarcófago hallado en la tumba KV55, atribuido a Kiya, Akenatón o Tiy, y perteneciente a la XVIII dinastía

Paleta de Narmer, primera mención a una unificación del Antiguo Egipto por parte del faraón Narmer, fundador de la I dinastía

Estatua oferente del faraón Tutmosis III, esculpida durante la XVIII dinastía
Proyectos del siglo XXI
El gobierno egipcio comenzó una nueva iniciativa llamada Proyecto de las momias egipcias, que se viene desarrollando desde hace varios años. Según parece, algunas momias están mal identificadas. Gracias a la donación de un escáner móvil por la empresa Siemens y al dinero aportado por National Geographic, las momias de los faraones están siendo analizadas. La primera fue la de Tutankamon, en enero de 2005, con resultados sorprendentes. El objetivo es crear una gran base de datos con imágenes tridimensionales y del ADN de todas las momias de los faraones que se conservan tanto en Egipto como en el extranjero. Con ella, los investigadores podrán intercambiar datos y opiniones para establecer la genealogía de los reyes y los nobles mal identificados.

Museo de Ceramica Islamica. Este fantástico museo se encuentra en el interior del palacio del Príncipe Ibrahim; el Museo de Cerámicas Islámicas se ubica más precisamente en la Isla Gezira. Es muy común escuchar hablar de museos en Egipto ya que es la cultura con más historia y antecedentes a nivel mundial, de allí sus numerosos museos sobre faraones, momias y sus templos. Pero es llamativo encontrar un museo dedicado a los cerámicos, aunque formaron parte trascendental en las construcciones de esta cultura durante siglos. Fundado en 1998, desde entonces forma parte del Centro de Arte Gezira. En su interior se destacan además de los cerámicos ya mencionados, jarras, platos, copas, jarrones, tazas, platillos y bandejas de casi todas las dinastías que formaron parte de la cultura Egipcia. Un lugar muy interesante para conocer y disfrutar en familia, único en su especie.Todos los objetos proceden de Andalucía, Túnez, Irak, Siria y Persia.

El gran museo de Giza.
El Gran Museo de Egipto está localizado en la primera meseta desértica en las afueras de El Cairo, entre la Gran Pirámide de Giza y El Cairo. Constituye uno de los museos más grandes del mundo y el más grande de obras egipcias. El museo se concibe como un complejo cultural de actividades dedicadas a la Egiptología e incluye una instalación para conferencias, biblioteca e instalaciones multimedia.
El complicado y exigente programa tuvo que resolver un abanico de distintas actividades y servicios de mantenimiento, entrelazando las necesidades públicas y privadas, turísticas y académicas, de los visitantes del museo y de los conferenciantes. El museo incluye 30.000 m2 de espacio para exposiciones y un auditorio para 800 personas.
Para acoger a los 4,8 millones de visitantes al año era necesario crear una sensación de movilidad limpia y fluida. Ésta misma experiencia debía transmitirse a todos las personas, mayores o jóvenes, capaces o con minusvalías, al ascender por la gran escalera que conduce a los visitantes hacia en interior del mundo de los Faraones.
Aunque la función principal del nuevo Gran Museo de Egipto es ser un gran almacén de obras antiguas, la instalación tiene otras funciones a nivel urbano y social.
l emplazamiento de 50 hectáreas comprende un amplio espacio de jardines y parques para la comunidad local y los visitantes. El complejo amplia el museo con un centro de aprendizaje y proporciona instalaciones locales en el oeste de El Cairo.
Estas diferentes funciones supusieron una dificultad en el diseño del museo. Además de conducir al visitante era necesario cubrir las necesidades de seguridad, a la vez que se promovían las visitas locales.
Los edificios y el paisaje se integran completamente, de manera que el visitante experimenta una transición gradual a través de diferentes estratos desde el exterior al interior. El museo se desarrolla en torno a la premisa de que las piezas claves, las Pirámides, están detrás del edificio, conectadas visualmente.
La visión del masterplan
El emplazamiento del Gran Museo de Egipto se sitúa a dos kilómetros de las pirámides. El masterplan une las Pirámides con el museo en un eje visual integrado en la estructura geométrica del lugar. El museo se vuelve parte de la lectura monumental existente en el paisaje, entre la meseta del desierto y el valle del Nilo.
Por medio de una serie de manipulaciones topográficas el paisaje se pliega, emerge y se fragmenta para ocultar los edificios secundarios del museo, que incluyen dos restaurantes, instalaciones para el personal, cafeterías, venta de billetes y el gran complejo central de energía y acondicionamiento.
Propuesta arquitectónica
La propuesta para el Gran Museo de Egipto configura un nuevo ‘borde’ en la Meseta y crea una elegante ladera que se asemeja a un fino velo de piedra translúcida, estructurada en base a una geometría fractal, abriéndose y cerrándose como pliegues en la arena del desierto.
Visto desde El Cairo, esta nueva fachada grabada de piedra translúcida crea una identidad dinámica; desde dentro del museo, esta superficie traza una nueva trayectoria visual hacia las Pirámides.
El cerramiento del museo puede entenderse como un ritmo de estructura (física) y un espacio (como resultado) que se pliega con la fachada de la Meseta, convirtiéndola en arquitectura e intensificando su imagen atemporal

El Museo grecorromano de Alejandría fue creado en 1892, organizado al principio en un local situado en la Rue Rosetta de Alejandría (Avenida de Canopus, actualmente Horriya).
En 1895 fue trasladado al edificio actual, aunque contenía solamente once salas, el ala occidental del edificio; posteriormente fueron añadidas más salas, dándole su forma actual, en el emplazamiento de la carretera de Gamal Abdul Nasser.
El museo se organiza arquitectónicamente en torno a un patio ajardinado rodeado por un corredor con columnas, en el que se ofrece una selección de piezas monumentales.
Los fondos iniciales se deben a un particular, John Antoniadis, quién donó su colección a finales del siglo XIX a la institución entonces recién fundada.
El museo alberga antigüedades de la época de dominación grecorromana en Egipto, datadas desde el siglo III a. C. Posee la mayor colección de este periodo, integrada por cerca de 50.000 objetos, entre los que figuran también algunas obras de la época faraónica y copta.
Destaca la escultura en granito negro de Apis, el toro sagrado egipcio; además hay momias, sarcófagos, tapicerías y otros objetos y estatuas que ofrecen un panorama fiel de la civilización grecorromana en relación con Egipto.
La mayoría de los objetos proceden de las diversas excavaciones realizadas en la ciudad de Alejandría; también hay obras de arte de otras procedencias, pero siempre de la misma época cronológica. El museo continúa recibiendo en la actualidad numerosos hallazgos que se obtienen como fruto del azar en el arqueológicamente rico subsuelo de la ciudad.

El Museo al Aire Libre de Nubia y Asuán, en Egipto, es un grupo de monumentos del antiguo Egipto en la región de Nubia, a lo largo del Nilo, repartidos desde la ciudad de Asuán hasta la frontera sudanesa. Muchos de esos monumentos fueron desplazados debido a la construcción de la presa de Asuán en la Campaña Internacional para Salvar los Monumentos de Nubia auspiciada por la Unesco entre 1960 y 1980. El conjunto fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979 con el nombre de Monumentos de Nubia de Abu Simbel a File.
El Museo de Mohamed Kalhik y Esposa en Giza el cual ostenta una exquisita colección privada de esculturas, esculturas y artículos de porcelana procedentes de Europa del siglo XIX.

El museo copto de El Cairo alberga algunos de los ejemplos mas importantes de arte e iconografía copta.Este museo despliega los primeros signos de cristianismo en estas tierras.
Perfectamente Imperfecta
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